En una entrevista reciente1, Ricardo Seldes2 sostuvo que cuando practicamos el psicoanálisis debemos estar advertidos de que las épocas y los discursos cambian y que, también, el inconscientecambia. Por lo tanto –podemos agregar–, se transforman también nuestros modos de conceptualizar y practicar el psicoanálisis.
Los textos de Eric Laurent3 que tenemos como bibliografía para este movimiento de nuestro Seminario4 pueden abordarse desde esa perspectiva. La apuesta de Laurent es mostrar cómo las elaboraciones del "último Lacan" nos permiten orientarnos en la clínica contemporánea. Ahora bien –como sabemos– tomar la perspectiva del "último Lacan" no implica abandonar el resto de su enseñanza, hay que leerlo en espiral. En este marco, quiero detenerme en algunas de sus tesis.
El mundo en el que vivimos
Considero que las tesis de Lacan sobre el discurso capitalista son fundamentales para pensar nuestra época.
Lacan plantea que el discurso capitalista es un pseudodiscurso porque,a diferencia de los otros cuatro discursos, no produce un lazo con el Otro. El único "lazo" –si puede llamarse así– del sujeto es con el objeto a. Se trata de un discurso sin punto de imposibilidad, sin castración, que "rechaza las cosas del amor"5. De modo tal que este discurso rompe la figura del Otro y, por consiguiente, lasfiguras del padre, dela autoridad y de la suposición de saber. Rechaza el inconsciente.
Es en esta constelación que puede pensarse el neologismo propuesto por Jacques-Alain Miller en la contratapa del Seminario196. Vivimos en un mundo donde el discurso capitalista se expande, coloniza la vida social y reina la figura del un-dividuo, sostenido entre el narcisismo y la satisfacción autoerótica con los gadgets7.
En Intuiciones Milanesas8, Miller destaca el vínculo entre los regímenes históricos de dominación y las elaboraciones del psicoanálisis. Muestra cómo el aparato conceptual freudiano lleva la marca de la época disciplinaria: prohibición, represión, censura. Y escande, a su vez, la enseñanza de Lacan en tres momentos. Me interesa especialmente el último momento de Lacan, que anticipa nuestro presente. Allí se postula la primacía del goce. La oposición, la tensión entre el goce y el significante, entre el goce y el placer, se disuelve. Significante y placer aparecen como modalidades de goce. En esta clínica, dice Miller "ya sólo hay recorrido, arreglos y regímenes del goce"9.
La urgencia como efracción de goce
Retomando los artículos de Laurent, el autor avanza con la noción de "efracciones o disrupciones de goce", junto con las categorías de Otro roto y Uno solo como balizas para orientarnos en la clínica contemporánea. En esta clínicala figura del adicto se vuelve paradigmática: repite la experiencia de goce autoerótico y el único lazo con el Otro es el dealer10.
Las "efracciones de goce" nombran el cuerpo marcado por el goce. Se trata, dice Laurent, del "éxtasis del cuerpo" que deviene insoportable. Las efracciones remiten tanto a la disrupción primera de un goce –la ruptura de un orden previo–asícomotambién a sus réplicas, que no cesan de desestabilizar las defensas.
Desde esta vía podemos pensar las urgencias que recibimos en PAUSA –que no siempre son "subjetivas" desde el inicio–, como encuentros del parlêtre con las disrupciones violentas de goce que resquebrajan toda homeostasis.
La iteración –diferente de la repetición– es el término que sitúa Miller y retoma Laurent, para pensar la lógica en juego. El Uno itera incesantemente, del mismo modo que el "un vaso más" de las adiccionesno hace serie ni se adiciona, sino que siempre recomienza como la primera vez. Esta iteración del Uno del goce implica el punto de locura singular de cada uno, que rechaza lo simbólico y es refractario al sentido.
Estamos, entonces, ante una clínica de los modos de iteración de goce. No se trata aquí del Otro que no existe, sino –como afirma Laurent– del Otro roto.
Se nos imponen,entonces, lassiguientes preguntas:¿cómo posicionarnos?, ¿desde dónde intervenir?
De la iteración a la tyché
Podríamos pensar que algunas indicaciones de Laurent nos sirven como respuestas a estos interrogantes.
a. En primer lugar, el autor plantea la importancia de ubicar en cada caso si el síntoma se juega en el régimen de la repetición o si se trata de un fenómeno real.
b. Cuando se trata de fenómenos que iteran, la apuesta es que el sujeto pueda nombrar esa experiencia silenciosa e iterativa y, de este modo, "ensanchar una hiancia que pudiera existir en la tyché, porque cada vez, incluso con la droga, se trata de un encuentro fallido con el goce"11. Se pasaría así de la iteración a la repetición.
c. A su vez, Laurent destaca que en esta clínica el practicante no ocupa el lugar delsujeto supuesto saber,sino el del que "sigue lo que el analizante tiene para decir" pues es él –el analizante– el que sabe. Y como ese decir conduce al encuentro fallido, el analista deviene el testigo de la falla, el que "hace verdadero el escollo"12.
d. En ese seguir lo que el analizante tiene para decir, al nombrar la silenciosa iteración, se amplía el circuito, se introduce un tiempo para comprender y, así, sepropicia la elaboración de una ficción analítica nostandard. Esta consiste en una ficción sin la garantía del Nombre-del-Padre y a la medida del goce de cada quien; es decir, una ficciónque toque el cuerpo13.
En ese trabajo, entonces, se enchapa algo de sentido, pero no como un fin en sí, sino como un medio para apuntar al sentido real, es decir, a la falla, al vacío, al agujero.
En PAUSA muchas veces procuramos que algo del goce pase al sentido para poder operar. Se trata de apuestas, invenciones que permitan atrapar el cuerpo en el discurso analítico y así instaurar cierta regulación del goce; en otras palabras, tiene que ver con introducir una homeostasis vía principio de placer a partir de invenciones que permitanun tratamiento de las disrupciones de goce.
Frente al goce oscuro del síntoma que se muestra sin envoltura formal, ofrecer un velo que proteja al un-dividuo –sobre todo– de sí mismo14. Modos, como dice Laurent, no solo de ayudar, sino de alentar y empujar al sujeto a hacerse un mundo vivible.
- Entrevistado en "Psicoanálisis en el aire" por Ariel Hernández. Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=W9wKoQVpPpg
- Director general de PAUSA. Presidente de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. AME de la EOL y de la AMP
- Laurent, E., "Disrupción del goce en las locuras bajo transferencia" en Revista Virtualia Nr. 36, EOL, 2019 y "El Uno solo" en Revista Freudiana Nr. 83, ELP, 2018
- "Goce, síntoma y urgencia" del Seminario de PAUSA "Sintomatizar la urgencia: éxitos y fracasos", 2025.
- Lacan, J., Hablo a las paredes, Paidós, Buenos Aires, 2012.
- Lacan, J., El Seminario, libro 19, … o peor, Paidós, Buenos Aires, 2012
- Sinatra, E., "Síntomas contemporáneos. Conversación con el equipo de PAUSA", en PausApalabra, 2024. Disponible online en: https://www.pausaurgencias.com.ar/pausapalabra/pdf/sinatra-2025.pdf
- Miller, J.-A., "Intuiciones milanesas (I y II)", en El Psicoanálisis, Revista de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis Nr. 30/31, 2002
- ibid.
- Laurent, E., "Disrupción del goce en las locuras bajo transferencia", op. cit.
- Laurent, E., "Disrupción del goce en las locuras bajo transferencia", op. cit.
- Laurent, E., "El Uno solo", op. cit.
- Laurent, E., "Disrupción del goce en las locuras bajo transferencia", op. cit.
- Sinatra, E., "Síntomas contemporáneos. Conversación con el equipo de PAUSA", op. cit.