URGENCIA SUBJETIVA Y TIEMPO LÓGICO LOS FRACASOS EN LAS SALIDAS. Lourdes Ruiz

descargar en pdf

 

En PAUSA, cuando hacemos clínica de nuestra práctica, frecuentemente nos servimos de los tres momentos de evidencia propuestos por Lacan en el texto "El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada"1. Allí presenta el problema lógico de los prisioneros para evidenciar que el tiempo en un análisis no obedece a la cronología, no es lineal ni implica la dirección en el sentido de un progreso, sino que es más bien circular.

Entendida en esa vuelta, una intervención que produce efectos –si es analítica– funciona en tanto circulación por tiempos lógicos. Es lo que hacemos, por ejemplo, cuando cortamos una sesión según un cálculo que ubica allí la apertura del inconsciente y que inaugura, o no, otra vuelta.

En este sentido, es preciso aclarar que el tiempo de cuatro meses de tratamiento que ofrecemos en PAUSA, que sí pertenece al orden cronológico, no tiene por qué coincidir con el tiempo lógico necesario para que un sujeto salga con éxito, por su acto2, de la urgencia que lo trajo. Es ese el argumento por el cual el tiempo cronológico ofrecido es aproximado, cada vez.

El tiempo lógico en el problema de los tres prisioneros, como lo presenta Lacan, consiste en tres momentos de evidencia –el instante de ver, el tiempo para comprender y el momento de concluir3–, y en los pasajes dables entre éstos, por la modulación del tiempo, mediante escansiones suspensivas2. Toda la partida se juega en función de la tensión introducida por la prisa3 de concluir, mediante un aserto, en una certidumbre anticipada.



Como el tema que nos reúne son las "salidas de la urgencia"4, es pertinente la aclaración que hace Lacan en cuanto a que "el momento de concluir es el momento de concluir el tiempo para comprender"5.

En esta línea, Oscar Zack propone que:

"Bajo su influencia –la de la urgencia– se suele verificar el precipitado de un momento de concluir precedido por el instante de ver que, en ocasiones, se ve compelido a prescindir del tiempo de comprender"6.

Entonces, prescindir del tiempo para comprender, en el tratamiento de una urgencia subjetiva, puede situarse como una modalidad de fracaso. Esto puede suceder, por ejemplo, cuando se produce la interrupción de un tratamiento, pero también, cuando aun habiendo transcurrido los cuatro meses ofrecidos para un tratamiento, el potencial sujeto "sale –de PAUSA– como entró"7.

Si es correcto ubicar la función de la prisa como lo que motoriza una vuelta por los tiempos lógicos, en PAUSA podemos hacer equivaler esta función a lo que entendemos como urgencia subjetiva.



Tres modalidades



Una primera modalidad del fracaso en la salida de la urgencia puede estar dada cuando un sujeto encuentra una respuesta demasiado pronto para su demanda, haciendo cesar la función de la prisa, por ejemplo, cuando la angustia cae. Se precipita así la salida por la detención del movimiento en el instante de ver –conservando los términos del problema de la urgencia– o en el tiempo para comprender –prescindiendo de esa evidencia–.

El instante de ver contiene la matriz todavía indeterminada del problema. En el caso de los prisioneros, esa matriz está dada por la consigna que les provee el director de la cárcel y los datos que les brinda la mirada. Es a partir de ello que se produce la formulación "de una hipótesis auténtica que va a apuntar a la incógnita real del problema, a saber, el atributo ignorado del sujeto mismo"8.Se inaugura así, con su movimiento, el tiempo para comprender partiendo del instante de ver. Entonces:

Una segunda modalidad del fracaso en la salida de la urgencia puede tener lugar cuando el sujeto no formula una verdadera hipótesis, una pregunta más allá de la demanda que, sostenida en la indeterminación, propicie la elaboración de un saber –supuesto al analista o soportado por la transferencia libidinal–. Si no se produce, con la apertura del inconsciente, el pasaje del instante de ver a un tiempo para comprender, lo que ocurre es su cierre –el del inconsciente– y la urgencia queda obturada en su versión de anécdota que victimiza a un sujeto que no quiere saber nada de eso.

Finalmente, una tercera modalidad del fracaso en la salida de la urgencia puede suceder cuando no se hace lugar a una determinación lógica que sancione, con un acto, el momento de concluir, "un aserto sobre uno mismo por el que el sujeto concluya el movimiento lógico en la decisión de un juicio"9, por ejemplo, con la subjetivación de la urgencia, la elaboración de un saber sobre el propio goce con el cual habrá que ver cómo amigarse; con la emergencia de un significante importante para el sujeto que conmueva lo escrito en su destino; por el armado de un arreglo más o menos estable… lo que sea que encuentre para responder al no saber/perplejidad inicial-.



Cuando nada de esto tiene lugar, se restituyen las defensas previas a la entrada en PAUSA y, con ello, se restablecen las condiciones propicias para la repetición.

Los modos de fracasar en el tratamiento de las urgencias subjetivas -en sus versiones de interrupción o de salida sin por lo menos una vuelta por los tiempos lógicos- son siempre singulares y sólo pueden ser leídos a posteriori10, como se leen los efectos de una intervención. Esto, sin embargo, no nos exime de una posición advertida de la ética que nos interpela a poner a jugar, cada vez, el deseo del analista en su semblante de terapeuta.

No hay soluciones ideales como tampoco la hay en el sofisma de los tres prisioneros.

Sabemos que eso siempre falla: "el sujeto en su aserto alcanza una verdad que va a ser sometida a prueba de la duda, pero que no podría verificar si no la alcanzase primero en la certidumbre"11.

Por ello, en PAUSA, la propuesta de atención se renueva luego de un año de finalizado el tratamiento, tiempo cronológico para regresar y, sin por ello equivaler, tiempo lógico en el cual el arreglo encontrado por un sujeto puede volver a fracasar.


 

  • Lacan, J., "El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada. Un nuevo sofisma", en Escritos, t. 1, Buenos Aires, Siglo XXI editores, 2021, p. 193
  • Ibid, p. 197
  • Ibid, p. 194.
  • Este texto se elaboró en el marco del Seminario Anual de PAUSA de 2025 donde se trabajó el sintagma "Sintomatizar la urgencia. Éxitos y fracasos". Esta tarea tuvo su desarrollo en cuatro movimientos, en el último de los cuales nos abocamos a indagar, a partir de los casos que atendemos, las salidas de la urgencia en su articulaci ón con los fracasos, leídos desde la clave del tiempo lógico propuesto por Lacan.
  • Lacan, J., "El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada. Un nuevo sofisma", op. cit., p. 201
  • Zack, O., (2016) "La urgencia ¿Un nuevo sofisma?", [en línea] disponible en: https://ix.jornadasnel.com/template.php?file=Textos-Videos-y-Entrevistas/Textos/16-07-14_la-urgencia-un-nuevo-sofisma.html
  • Ibid., p. 200.
  • Ibid., p. 201.
  • Las tres modalidades de fracaso en las salidas de la urgencia antes descritas fueron formalizadas a partir de casos clínicos que atendemos en PAUSA, en los cuales nos propusimos interrogar el par salida-fracaso, uno por uno. No se corresponden con modelos de ningún tipo.
  • Ibid., p. 201.