El rey dijo:"Venerable Nagasena, preguntaré."
"Pregunta, gran rey."
"Venerable, te he preguntado."
"Te he respondido, gran rey."
"Pero Venerable, ¿qué respondiste?"
"Pero gran rey, ¿qué preguntaste?"

Milinda Pañha (S.I a.c.)

A PausApalabra le costó nacer. En su aparición han incidido la sorpresa y el kairós, el recorrido que dispensan la reflexión clínica y epistémica a las que solo obstaculiza la postergación.
No nos hemos querido apresurar por la insistencia de responder a las demandas de bibliografía sobre la urgencia. En nuestro tiempo de comprender no encontrábamos la manera de transmitir con facilidad los resultados de una experiencia sólida, sobria, sostenida durante 15 años de una práctica guiada por el psicoanálisis de la orientación lacaniana.
El trabajo "entre varios", fundamental en este modo de abordar la urgencia en forma institucional, ha permitido a colegas decididos a hablar entre sí, a encontrar las buenas formas de interrogarse por los obstáculos de la clínica, sus vicisitudes, por lo que tiene de azarosa, e incluso por aquello que en algunas ocasiones lleva a "hacer síntomas" a la misma institución.
La llegada al mundo de PausApalabra es una interpretación, es un gusto y al mismo tiempo es la manifestación de la seriedad con la que cada uno de nosotros aporta a este río, que como el de Heráclito, nunca es el mismo.
Pues la urgencia de que hago ahora pretexto es también lo que aprendemos del diálogo con reminiscencias platónicas del rey Menander cuando Nagasena le advierte que la conversación que mantendrán no será como la que hacen los reyes, sino como la de los sabios. Ir en contra del discurso del amo es hacer como los sabios budistas, es preguntarse acerca de un tema espinoso para intentar elucidarlo, quizás para negarlo, para rectificarlo, en una modalidad donde se defienden y atacan los argumentos.
Es el espíritu en Pausa que se plasma en nuestras discusiones clínicas, en las investigaciones, en las clases del curso que, al mismo tiempo que las pronunciamos, nos enseñan sobre lo que es tan difícil enseñar.
La época nos ha convencido que nuestros textos, los que en este acto presentamos, independizados de sus emisores viajarán en la aletósfera por donde les plazca, recorrerán la ciudad, el país o el mundo sin más barreras que las que los lectores determinen. Simplemente deseamos que les llegue algo de nuestra pretensión de claridad, de la preferencia por los detalles y de nuestra apertura al diálogo.
A los lectores entonces, ¿qué respondiste… qué preguntaste?

Ricardo Seldes
Abril 2021